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Barrio Norte: Una fiesta del corazón

Se celebró en el Barrio Norte, la fiesta parroquial en honor del Sagrado Corazón de Jesús.
Una gran cantidad de fieles, de uno de los barrios más tradicionales se dieron cita en el templo parroquial y participaron en primer lugar de la procesión por las calles del barrio.
La misma fue acompañada por todos los fieles con los cánticos y rezos cristianos de la Iglesia Católica.

Una singularidad fue ver a las mujeres llevando la importante imagen de Jesús en honor del Sagrado Corazón, un hecho que generalmente cumplen los varones católicos en las parroquias.
Una gran cantidad de globos rojos, en honor del Sagrado Corazón, fueron parte de esta fiesta, siendo portados especialmente por los niños de la catequesis y familias.

Palabra de Dios
El Padre y Párroco Marcelo Mendoza, muy querido por la comunidad católica del norte esperancino, recordó en estos días el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 8, 23-27.
“Jesús subió a la barca y sus discípulos lo siguieron. De pronto se desató en el mar una tormenta tan grande, que las olas cubrían la barca.
Mientras tanto, Jesús dormía.
Acercándose a él, sus discípulos lo despertaron, diciéndole: «¡Sálvanos, Señor, nos hundimos!»
Él les respondió: «¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?» Y levantándose, increpó al viento y al mar, y sobrevino una gran calma.
Los hombres se decían entonces, llenos de admiración: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?
Al verse rodeado de tanta gente, Jesús mandó a sus discípulos que cruzaran a la otra orilla. Entonces se aproximó un escriba y le dijo: «Maestro, te seguiré adonde vayas.»
Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos; pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.»
Otro de sus discípulos le dijo: «Señor, permíteme que vaya antes a enterrar a mi padre.»
Pero Jesús le respondió: «Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muerto».
Sin dudas que, estos festejos en el norte de la ciudad, mostraron una expresión de fe genuina de la comunidad católica, que sirvió además para fortalecer los vínculos comunitarios y también fortalecer la fe de los fieles sostenidos en un credo de amor y signados por la esperanza en un mañana mejor.

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