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Feliz Día del Maestro, “obreros de la tiza”

Bajo la consigna de educar y con los valores aprendidos en la familia y en los institutos de enseñanza y la universidad.

Adaptándose a los cambios de los tiempos que van desde la cultura del niño y el joven hasta los cambios políticos, económicos y sociales. En su mayoría en la Argentna y en Latinoamérica, con sueldos que nunca alcanzan para tener una seguridad familiar que los alejen de las preocupaciones.
Ellos, los docentes de las distintas generaciones, se levantan cada mañana con la mente puesta en el aula y en el día. Todos ellos antes de ser maestros fueron alumnos.
Y saben que la vida ha sido la escuela, desde los tres años se nacieron en tiempos de las salitas o desde el jardín de infantes. Pasando por la primaria, la secundaria, el instituto donde recibieron el título y las diferentes escuelas que pasaron, hasta jubilarse.
Para todos ellos la escuela ha sido casi su primera familia y la vida entera a la cual se han entregado.
Los maestros de Esperanza tienen una tradición educativa que viene desde el mismo nacimiento de la ciudad. La educación y las ciencias, el conocimiento es uno de los valores fundamentales de la gran revolución gringa que marcó el progreso de la Argentina desde el campo y luego desde la industria. Esos colonos tuvieron en sus maestros, la piedra fundamental para sembrar progreso mediante la educación, antes que sembrar la semilla en los campos.
El Día del maestro en Esperanza es un hecho trascendente, que se extendió luego, a las comunidades del departamento Las Colonias, el que hoy, en materia de educación está enrolado en la Asociación del Magisterio de Santa Fe.
Allí, “los obreros de la tiza” como se los llamo alguna vez, tienen su base de lucha permanente por la mejora de la enseñanza y el bienestar de los docentes y sus familias.
Lejos y cerca están los primeros maestros de la Escuela Alemana, de la San Martín, de la Normal, la Escuela del Barrio La Orilla, la Aarón Castellanos, el Colegio San José y el de Nuestra Señora del Huerto, las primeras escuelas esperancinas y sus maestros y maestras.

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