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Generar valor y conocimiento para una producción sustentable de biomasa

 

La Facultad de Ciencias Agrarias fue sede del 1º Simposio de Bioeconomía del Litoral “La producción sustentable de biomasa como oportunidad estratégica para el futuro de los Agronegocios”.

 

En un Aula Magna colmado de profesionales, estudiantes y público en general, el encuentro fue organizado por la institución anfitriona, en el marco de la Maestría en Negocios Agroalimentarios (FCA-FCE UNL), y con la invitación del Programa UNL Bio de la Universidad Nacional del Litoral.

En el inicio de las exposiciones, el Dr. Javier Lottersberger, Secretario de Vinculación y Transferencia Tecnológica de la UNL, compartió la presentación del Programa UNL Bio y las Plataformas de Innovación y fuentes de financiamiento disponibles.

En la oportunidad, comentó que el programa UNL Bio “se basa en los siguientes ejes de trabajo: economía circular; bioeconomía y sostenibilidad.”

Al respecto destacó que el programa “busca transformar el conocimiento de productos nuevos, sostenibles, más eficientes y competitivos” y señaló que la idea del programa “es reunir lo que cada Facultad pueda aportar y en este sentido hay enormes desafíos”. Asimismo, destacó que la misión de la UNL es crear “un marco de trabajo para promover la I+D desde una mirada global que incluya desde la investigación hasta la producción”.

Entre las actividades previstas señaló que “se prevé facilitar la interacción, el diálogo y la difusión, así como relevar la oferta específica con la que cuenta la institución. La UNL tiene capacidades y la decisión política para impulsar las economías regionales”.

Seguidamente se expuso sobre “La Bioeconomía Argentina. Conocimiento aplicado a la Biomasa”, disertación que estuvo a cargo de Pablo Nardone, del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación

Para Nardone la bioeconomía “es una respuesta a diferentes problemas que se suscitan en el mundo. Es impulsada por motores de cambio y para ello tiene en cuenta el crecimiento demográfico; los recursos físicos limitados; el cambio climático y la sustentabilidad social y ambiental”.

En este sentido puntualizó que “se requiere producir más con menos, y para ello  la variable principal es y será el conocimiento científico tecnológico”.

Según el especialista la bioeconomía “es una opción estratégica para delinear objetivos de desarrollo sustentable. Incluye la reparación, el reciclaje y la valorización, para aprovechar energéticamente los residuos que no se pueden reciclar, la economía de la funcionalidad para transformar productos en servicios. También promueve la utilización de fuentes renovables y la gestión optimizada de los stocks”.

La bioeconomía “requiere una transición tecno-productiva; una mayor formación académica, y también una modificación en los esquemas de gobernabilidad y participación social. Se suman nuevos motores de la economía del conocimiento como la nanotecnología y la robótica, y también el uso eficaz de la biomasa con gran aplicación de la ciencia y tecnología; sustentabilidad social y ambiental; un incremento de la eficiencia productiva y énfasis de las redes de valor”.

 

Sociedad del conocimiento

Con posterioridad, Fernando Vilella, de la Fundación Alimentos Argentinos y docente de la Facultad de Agronomía (UBA), se refirió a  “Bionegocios sostenibles”.

Según el profesional “estamos atravesando un período de calentamiento global al que muchos autores atribuyen a la masiva liberación al ambiente del CO2 contenido en hidrocarburos, la deforestación actual en países emergentes y masiva en el pasado tanto como en Europa como en Norteamérica, el uso de los combustibles fósiles y otras causas, hizo que aumentara, desde los 70, muy fuertemente el CO2 atmosférico, pasó de 330 a 400 ppm, generando el llamado efecto invernadero”.

Al respecto, “un aspecto a considerar es la sociedad del conocimiento, como un nuevo paradigma y aquí toman parte la información digital, (computadoras, internet, telefonía, audiovisual), información genética (biotecnología, genómica) e información relacional (turismo, redes, capital social, organizaciones), a lo que se suman los alimentos en relación a la proyección de la tasa de crecimiento; tasa de la demanda y la autosuficiencia en 2030” indicó.

Finalmente Vilella destacó que “el poder global del S XXI es el acceso y diseño de tecnologías; quien lo tenga va a liderar en estos ámbitos”.

 

Experiencias propias

“Biomasa presente en el territorio para su aprovechamiento” fue la exposición que realizó Hugo Dellavedova, de la Facultad Regional Villa María de la Universidad Tecnológica Nacional. En este sentido se refirió a un estudio exploratorio de ecología industrial territorial del departamento Gral. San Martín, en la provincia de Córdoba.

Al respecto especificó que “la ecología industrial y territorial (ETI) es una iniciativa que permite utilizar eficazmente los recursos disponibles en el territorio y que pretende generar un crecimiento inteligente, sostenible e integrador”.

Para ello “se utilizó la metodología SYTERRE que consistió en al identificación del territorio; relevamiento de datos; caracterización de los recursos y definición de escenarios” detalló.

El impacto esperado “fue valorizar los subproductos y desechos de la agroindustria y los Residuos Sólidos Urbanos; limitar el impacto medioambiental de las actividades agroindustriales; garantizar el suministro de recursos esenciales, ya sea por la incorporación de nuevas fuentes de generación o disminución del consumo de las existentes; generar un impacto económico positivo, evitando al fuga de la renta; mejorar la competitividad de las empresas agroindustriales; generar empleo así como mejorar la calidad de vida de la población” pormenorizó Dellavedova.

Finalmente Claudio Dunan, Director de Estrategia Bioceres S.A., expuso sobre la “Innovación para una bioeconomía sostenible”.

En este sentido comentó que Bioceres “es una plataforma integrada de agrobiotecnología que utiliza la misma tecnología para aumentar la productividad de los cultivos y expandir la matriz de aplicación de las materias primas. Se involucran tres áreas: biotecnologías de semillas; bioeconomía (transformación de biomasa en productos de valor); y estas tecnologías más otras para transformalas en bioempresas” detalló.

Para Dunan la bioeconomía permitirá reducir la dependencia del petróleo y mitigar el impacto del cambio climático global. Se trata de “un nuevo paradigma productivo más eficiente en el uso de los recursos naturales, socialmente más inclusivo y basado en la innovación para la producción y transformación sustentable de biomasa en energía, alimentos y materiales” reseñó, tras destacar que los Ingenieros Agrónomos tienen una oportunidad única de desarrollar y potenciar los alcances de la profesión.

 

 

De interés

La bienvenida al Simposio estuvo a cargo del Decano de la FCA, Dr. Norberto Gariglio; y de la Secretaria de Posgrado de la FCE, Mgter. Marcela Martin

Es preciso destacar que este Seminario fue Declarado de Interés Municipal por la intendenta municipal de la ciudad, Ana Meiners; y por el Concejo Municipal de Esperanza. Participaron los secretarios municipales, de Gobierno Alfonso Gómez, y de la Producción, Alfredo Trionfini así como los concejales Andrea Martínez y Guillermo Bonvin.

 

 

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