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La seguridad policial se cotiza pero no la paga el Estado Provincial

 

El Ministerio de Seguridad de la Provincia aumentó el 180 por ciento el precio de las horas adicionales de la Policía. Ya los clubes que las deben pagar en todos los estadios de la provincia de Santa Fe hicieron oir su protesta. Ahora lo hacen los comerciantes. “Hay gente hipócrita que quiere más policía y más seguridad pero a la hora de pagarla les importa muy poco la policía. Quieren la policía sueca pero están dispuestos a pagar la Policía congoleña”, había expresado el ministro Marcelo Saín al respecto.

El Centro Comercial de Santa Fe se manifestó ante las nuevas tarifas comenzaron a regir el 1 de febrero.
“Como sector representativo de la actividad económica de la ciudad, expresamos nuestra disconformidad con la medida adoptada por parte del Ministerio de Seguridad en relación al injustificado aumento de las horas adicionales de la policía provincial.
No es ajeno a nuestro entendimiento la necesidad de acompañar el proceso inflacionario que atravesamos y brindar a los trabajadores una justa remuneración por sus tareas pero el aumento de un 180% en los costos de las empresas que utilizan el servicio es claramente desmesurado. La situación de crisis lleva más de 24 meses de caída en nuestra actividad y la presión tributaria que tiene el sector privado es considerada de las más altas del mundo, es poco más que inentendible que las autoridades ajusten con porcentajes que no tienen sustento si tenemos presente los índices inflacionarios que justificarían tal decisión.
Instamos a las autoridades a tomar decisiones buscando minimizar el impacto negativo dado que la actualidad de la actividad privada no tiene más espacio para este tipo de deslices” dicen los comerciantes santafesinos.

¿Un atropello?

El Ministro Saín trató de “hipócritas” a quienes tienen que pagar semejante costo. Y entre los que están obligados a pagarlo se encuentran los que más sufrieron y padecen la economía organizada por el Estado: Los comerciantes que han caído como moscas por miles- sólo en cuatro años 33 mil kioscos argentinos cerraron- y los clubes barriales, que han sido y son la contención de la sociedad.

Que un  policía – que es un trabajador público cumpliendo un servicio obligatorio de seguridad privada, el que regentea la propia policía de manera exclusiva y que no pocas veces ha sido plata negra para los jefes mientras los policías cobraban las migajas o no cobraban-y su familia vivan bien es exclusiva responsabilidad del Estado.

Extraña forma de ver la seguridad en una provincia y en un país donde donde en los clubes de barrio tienen a policias con armas y perros bravos y en los bancos a servicios de seguridad privada sin armas.
El Ministro Saín dice que hay que dignificar al trabajador. Y eso está bien. El problema es que el Estado Provincial los dignifica con plata ajena y se las saca a los sectores más castigados por el Estado como comerciantes y clubes de barrio, y del bolsillo de su propio sacrificio cargado de necesidades y de urgencias.

Cualquiera es justo con plata ajena y a costas del sacrificio de los otros. ¿Acaso no es hipódrita eso?                                                                                                              Daniel Frank