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Los siete concejales rebeldes a 20 años de la “rebelión de las bancas”

El Concejo Municipal de Esperanza que preside el doctor Víctor Elena, dio visto bueno a un acto de la memoria. El día de los rebeldes siete concejales. Seis varones y una mujer. Hace 20 años atrás hubo un hecho político importante para la democracia de la ciudad. Era intendente Rafael De Pace y presidente del Concejo Municipal René Guibert.

El Concejo Municipal tenía mayoría radical de cuatro bancas, con dos peronistas y una concejala demoprogresista.
Los radicales eran el médico veterinario Roque Gastaldi, el ingeniero Enrique Denner (f), René Guibert que era el presidente y Néstor Müller, que era de un sector interno enfrentado al Comité que lideraban Carlos Fascendini y el intendente De Pace.
Los peronistas eran el Arquitecto Oreste Blangini y Martín Carrizo, mientras que la concejala era Ana Copes, la profesora de Letras que luego fue diputada nacional y hoy está al frente de la comisión nacional de lucha contra la trata de personas.
La mayoría radical se sumó a la idea de los concejales de la oposición de dejar el histórico recinto -tan incómodo y disfuncional- de calle Aarón Castellanos, donde hoy funciona la Secretaría de Cultura y Deportes.
El Partido Radical a partir de sus autoridades y el gobierno se oponían.
La palabra era clave: “independencia”. Mudarse era romper con el gobierno y el comité radical.
Fueron meses donde el aire en el municipio se cortaba en rebanadas. Un clima político caliente, de lunes a viernes y seguían los sábados y domingo en los actos públicos.
Hasta que en esa memorable sesión hace 20 años, por unanimidad los concejales decidieron abandonar el recinto e irse a la parte superior del Museo Municipal.
El rompimiento no era sólo físico. Era político. En nombre de la democracia y de la independencia de poderes.
Los concejales siempre creyeron que el Concejo Municipal “es la mejor expresión de la democracia del pueblo, porque reúne a todas las fuerzas políticas con expresión parlamentaria, de debate y decisiones hechas leyes” es decir, ordenanzas municipales.
Fue así que una mañana de la semana, cada concejal tomo su sillón y caminando por calles Castellanos, luego por Sarmiento y doblando en Lehmann, cambió el lugar de sesiones. La gente miraba con asombro como algunos concejales, sillas sobre la cabeza, caminaban por la vereda de Sarmiento rumbo a la casa propia.
Un carpintero de apellido Roland desarmó los muebles históricos, los pasaron por las ventanas superiores y los armaron de nuevo en lo que iba a ser y es hoy la sala de sesiones.
Fue bueno tener un arquitecto entre los concejales, como Oreste Blangini para rediseñar el lugar.
Lijaron paredes, pintaron, colocaron luces, pusieron el sistema eléctrico, barrieron, plumerearon, con la cara hecha una fiesta, y comenzaron a desandar los tiempos históricos hasta el hoy.
“Es bueno recordar y que nos recuerden. Es una caricia al alma” agradeció René Guibert a los actuales concejales.

Fue el lunes a las 21 cuando los actuales concejales, Víctor Elena, María Rosa Theler y Eduardo Kinen, del Justicialismo, la concejala Andrea Martínez y Guillermo Bonvín, de Cambiemos, el socialista Marcelo Dellaporta y el radical Pablo Comesatti, entregaron una medalla recordatoria de los hechos a los ediles de entonces.

Durante la ceremonia habló quien fue presidente del Concejo Municipal, el radical René Guibert.

Daniel Frank

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