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Los viajes y los vendedores de las empresas

El verano pasado, empresarios santafesinos hicieron una estafa sobre la región por millones de pesos, en un sonado caso de supuesta estafa con viajes incluso a los Estados Unidos de chicas de quince años, vuelve el tema a Esperanza y zona.
La brutal agresión a niños muy pequeños en un asalto a mano armada a un tours de compras, ejecutado por dos mujeres rafaelinas y un varón, con prontuario todos, vuelca el tema a las páginas de los diarios nuevamente.
Hay que citar que esta empresa santafesina tiene salidas desde Esperanza -se cita una en los próximos días de febrero desde la terminal de ómnibus local- y según lo que dice la gente en redes sociales, una de las delincuentes era vendedora de viajes para la empresa y su marido chofer de colectivos de tours. Es lógico pensar que si había paradas en Esperanza, Humboldt y Nuevo Torino, en estos viajes se transporta gente del Departamento. Por lo pronto, la empresa en cuestión ha dado a conocer un comunicado de que las personas involucradas en este brutal asalto -las tres están detenidas- no tienen nada que ver con la empresa, y amenaza a quien hable sobre el tema citándola, tendrá consecuencias legales. Un caso que sacude a todo rosario y la región es la denuncia por estafa que involucran a una persona de apellido Paladini, el operador de turismo que habría dejado un tendal de perjudicados en Rosario y la región e incluso a gente varada en aeropuertos.
La empresa Ticket Center, que tiene una trayectoria de 30 años en la ciudad estadounidense, salió a aclarar que “no mantiene ningún tipo relación con Paladini desde hace más de un año” y que tampoco mantuvo una relación laboral con el acusado.
Sin embargo, los viajeros aseguran que han hecho otros viajes y todo fue bien.
Lo real es que Paladini no es cualquier apellido, y el caso toma tremenda repercusión en los medios dado que la supuesta estafa es por lo menos de 30 millones de pesos dice La Capital.
También no es novedad las crisis en viajes “de estudio” de las escuelas, donde los problemas no son menores para los padres de niños involucrados en los mismos.
Lo real es que las estafas y delitos que se cometen habitan una zona gris donde no se sabe muy bien cuáles son las responsabilidades ante los perjuicios que suelen ser graves en lo económico, pero también en lo psicológico.
¿Cómo puede quedar la cabeza de una jovencita de 15 años que se ha preparado un año para un viaje a Disney y que un día se entera que no pasará el Salado?
¿Cómo puede quedar la cabeza de una madre, al que una delincuente vinculada- por su pasado o por su presente- a una empresa de viajes le pone una picana eléctrica a su nena de 3 años?
Sin dudas, cuando una persona confía en un vendedor que tiene puesta una camiseta de una empresa de viajes, deposita su vida, sus intereses económicos y espirituales a esas empresas.
Son miles de pasajeros que cada semana ponen sus vidas en la confianza de que los van a cuidar y les darán lo que se ha comprometido en un convenio mutuo.
Será importante que las autoridades políticas -legislativas y ejecutivas- y judiciales atiendan a un tema que tiene ribetes interprovinciales e internacionales, para tratar de que estas realidades sean menores en cantidad y en las personas afectadas.

Fuimos a una empresa de turismo a consultar cómo es posible evitar estos hechos tan lamentables, precisamente para evitarlos.

“Mire, lo mejor es que cuando contrate un viaje lo haga con una empresa local, en las oficinas que todos conocen, con personas que tienen respaldo de un trabajo de años” nos dijeron.

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