17.6 C
Esperanza
lunes, mayo 25, 2020
Inicio Cultura Música del barroco para la cuarentena

Música del barroco para la cuarentena

La música es un milagro divino, tan común entre nosotros merced a la tecnología de la que disponemos para reproducirla, que prácticamente solemos olvidarlo. Tanto es así, que un pensador al que no podríamos definir, precisamente, como un santo, Friedrich Nietzsche, pronunció una de las frases más hermosas y ciertas sobre ella, dijo: “sin música, la vida sería un error”. La música es luz en las tinieblas, en vistas de lo cual, les ofrecemos una serie de humildes recomendaciones para sobrellevar estos momentos difíciles que nos tocan atravesar debido a la pandemia.

Primeramente, las Suites para violonchelo solo 1, 5 & 6, de Johann Sebastian Bach, interpretadas por el músico chino estadounidense Yo-Yo Ma.

Pertenecen a la época en la cual, Bach, ejerció la profesión de maestro de capilla (Kapellmeister), es decir, el encargado de la música sacra en las celebraciones religiosas y de la profana en las fiestas cortesanas. El puesto le fue ofrecido por el príncipe Leopoldo de Anhalt-Köthen, un pequeño estado del Norte de Alemania, tras conocerlo en el casamiento de su hermana, en 1716. Bach y el príncipe forjaron una fuerte amistad, malograda tras el casamiento de Leopoldo con Federica Henriette de Anhalt-Bernburg, quien, al parecer, orientó el gusto de la corte hacia las marchas y pompas militares, lo que fue estropeando el refinamiento de Leopoldo, y con él, su relación con Bach.

Otra obra del período barroco es El Mesías del músico y compositor Georg Friedrich Händel.

Händel nació en Alemania en 1695 y fue nacionalizado inglés, en 1617. Hemos de recomendar especialmente la versión de la Academy of Ancient Music, fundada por Christopher Hogwood in 1973, en Gran Bretaña, acompañada por el Coro de Niños del King´s College de Cambridge.

En lo profundo de esa tradición barroca, encontramos a Henry Purcell, músico que nació y murió en Westminster, Reino Unido, entre 1659 y 1695. Full Anthems con música de órgano y sus composiciones para el fasto fúnebre de la reina María, son ideales para aspirar a “las cosas de arriba”.

Finalmente, las sonatas de Domenico Scarlatti, en especial, las ejecutadas por el músico francés Pierre Hantaï, pueden aportar sonoridades amenas en estos días complicados.

Mauricio Yennerich