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jueves, octubre 22, 2020
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Políticos en campaña y el futuro de los argentinos

Está brava la cosa. Gobierno nacional y oposición están de campaña. Como la que terminó en Uruguay con rotunda victoria de la centro izquierda. Para mal gusto y amargura de algunos argentinos, quienes proyectaban larga vida al gobierno de la centro derecha uruguaya. Seguramente unos cuantos de ellos estarán devolviendo los pasajes a la tierra de la celeste y de Artigas.

Una muestra más de que los periodistas y las corporaciones mediáticas hacen lo posible para instalar políticos, pero finalmente los pueblos hacen lo que quieren.
Y en el marco de esa campaña electiva 2021 para agosto, el gobierno argentino hace lo que puede. A pesar de las enormes dificultades, los desaciertos políticos y los errores comunicacionales del demasiado irascible presidente Alberto Fernández, que suele decir lo que no debe y pelearse cada semana con quien no corresponde. Con un además muy deficiente armado comunicacional.
¿La oposición? Ahí andan sus figuras máximas a los cascotazos. Lilita Carrió que aparece y desaparece con algunos tachos de nafta. La ex Ministra Bulrich con aseveraciones desafortunadas y poco institucionales; los radicales partidarios como Negri y Saenz que de vez en cuando aparecen con piedras y una gomeras cual piquetero político. Los más coherentes son los periodistas de los grupos Clarín y La Nación.
Mientras el gobierno nacional medio de centro derecha y medio K, rema en el dulce de leche un navío que hace esfuerzos titánicos para mantenerse de pie, con escasos recursos y esquivando cascotazos, la oposición tiene severas limitaciones.
Porque hace unos meses nada más perdió por casi 10 puntos una elección que lo mantuvo en el poder apenas 4 años -hecho que no sucedió nunca desde hace más de cien años de democracia-, con 86 mil millones de dólares de recursos prestados a favor.
Es decir, según las aseveraciones de las librepensadoras Susana Giménez y Mirta Legrand, un gobierno nacional fracasado. Cuyas figuras relevantes opositoras hoy, no pueden citar. Porque no se puede ni mostrar algo, para poder juntar nuevos votos.
Pero que tiene un poder regresivo mayor: No le permite a la oposición tampoco ir para adelante. Porque para éso debería como propuesta al pueblo argentino, mostrar una política que sea contraria a lo que viene sosteniendo y que los llevó al fracaso. Y ese es el drama peor para los argentinos, no hay alternancia, elegir por mejor al que no gobierna, como en cualquier país normal.
Es necesario aquí hacer un paréntesis para entender porqué la argentina no es un país normal con alternancia  y un norte. Básicamente, por el golpe de Estado en 1930 que derrocó a los radicales. Los persiguieron, los asesinaron, encarcelaron, proscribieron, los por entonces integrantes del poder conservador colonialista porteño, asociados a los Estados Unidos.
Sin advertir que estaban creando un enorme vacío de poder y de representatividad cívica, que dio a luz al peronismo. Desde entonces, a diferencia de otros países y repúblicas que son de base bipartidistas, la argentina tiene tres fuerzas nacionales: Los conservadores colonialistas históricos con sede en la porteña Buenos Aires, el radicalismo y el peronismo.
Es decir, es la propia derecha conservadora y colonialista la que ha creado el monstruo que históricamente desde 1945 le come el corazón y el cerebro, además de los pies.
Por eso aparecen los Spert y los Milei para tratar de recoger los heridos de estas tres fuerzas. Igual que lo hicieron en las últimas elecciones nacionales. Son los que viven comiendo de las migajas del poder.

Daniel Frank