Sign in / Join

Preocupa y mucho la situación del puente sobre el Salado en Ruta 6

Cada vez que pasa un camión el puente tiembla. Cuando pasan dos a la vez, se mueve más que la bombonera cuando juega Boca Juniors. Por ponerle una metáfora simpática que aminore la profunda preocupación que desde hace años, causa el puente sobre el Río Salado en la zona del Balneario de Esperanza, en Ruta Provincial Nº 6.

Tiembla. Entero, ya sólo con que pase un automóvil. Y el descalce del mismo en las profundidades no será la primera vez que suceda. El puente se corre. Las premoniciones de los pescadores y de la gente de la zona se repiten en cada inundación: “Esta vez se lo lleva” el agua. Pero no se lo lleva. Todavía.

Pero como dicen los abuelos agricultores: “No llames al Diablo, porque un día va a venir”. Más que jugar con fuego, esto es jugar con demasiado agua. Y más con un puente que tiene barandas torcidas y rotas, agujeros, juntas vacías, heridas en su estructura y que huele a viejo, a vetusto, a urgente necesidad de pasarlo a retiro. Con camiones y tremendas cargas torturándolo todos los días, las 24 horas.

Dicen las malas lenguas que no se hace uno nuevo como el de Ruta Provincial 70 porque Santa Fe, Santo Tomé y Recreo, ciudades del departamento La Capital, necesitan que Esperanza y Las Colonias, retengan la avanzada de las inundaciones de manera que no corran peligro las ciudades de La Capital. Y más si el Río Paraná está alto y hace de “tapón” del Salado.

Y muchos, aguas arriba, campesinos y autoridades junto a habitantes de pueblos de Las Colonias, van juntando agua que antes pasaba, campos que de 15 mil dólares la hectárea que hoy valen hoy 5 mil dólares la hectárea…Y mucha bronca.

Y un dia, cualquiera, el que el destino elija, el Diablo va a venir, y entonces, no alcanzará tanta agua para apagar tanto fuego. Ni rezo ni Dios que corrija el desinterés humano. Porque como enseñaron los abuelos inmigrantes: “Dios perdona siempre. Los hombres a veces. La naturaleza, nunca”.

 

Daniel Frank

Deja una respuesta