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jueves, octubre 22, 2020
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Presidente y narcotraficante que hacía negocios en Las Colonias

Tras dos años de investigación iniciada a partir de denuncias anónimas y tras un importante despliegue de la Policía Federal Argentina, fue detenido Pablo Esser, presidente del Club Sportivo Belgrano de San Francisco, presunto cabecilla además narcotráfico y lavado de dinero.

 

Cayeron Juan Carlos “Cuchu” Bosio, integrante de la barra brava y gente de confianza de Esser, su mano derecha.
Está prófugo Braian Requena, uno de los jefes de la barrabrava “Los Mismos de Siempre”.
Por el momento serían 6 los detenidos y dos los prófugos.
La Federal secuestró una importante cantidad de cocaína, automóviles, documentación, teléfonos celulares, computadoras y una suma de dinero cercana a los 2 millones de pesos; se embargaron inmuebles y otros bienes.
El Fiscal Federal de San Francisco Luis María Viaut investiga al presidente de Sportivo Belgrano por liderar una organización que se dedicaría a la realización de la venta de estupefacientes -cocaína- e ilícitos como lavado de activos, emisión de facturas apócrifas y compra de IVA.
Los efectivos de la PFA allanaron los domicilios particulares de los detenidos, el local de la financiera de la cual Esser es propietario. Se trata de “Dineral”..
También se allanó la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos, donde se sospecha que Esser efectuaba el lavado de activos introduciendo cheques a cambio de dinero y se incautó documentación de interés para la causa.

En Santa Clara de Buena Vista y San Mariano
Alrededor de las 4 del miércoles 23 de septiembre, personal de Policía Federal Argentina se dirigió a una zona sobre la ruta a la vera de campos, entre Santa Clara de Buena Vista y San Mariano, donde se pretendía detener al barrabrava de Sportivo Belgrano cuando iba a encontrarse con el “proveedor” de la droga, que viajó desde una zona cercana a Rosario, más preciso Ibarlucea. Tras ese intercambio entre el dinero y el estupefaciente en jurisdicción de San Mariano, fueron sorprendidos por los federales. Requena logró escapar a bordo de su camioneta Ford Ranger blanca, pero allí cayó el hombre que traía la droga que pudo ser secuestrada, porque Requena la arrojó antes de huir, unos 3,200 kilogramos de cocaína.
En tanto, horas más tarde, en San Francisco, fue aprehendido un joven que habría sido identificado como Franco Espina, el que habría viajado junto a Requena a la zona de Santa Clara de Buena Vista para el “encuentro” pactado y quien también había huido.
Mientras estas actuaciones ocurrían en las localidades del Departamentos Las Colonias de la provincia de Santa Fe, en San Francisco, Córdoba, era detenido Esser, quien fue arrestado durante un allanamiento en su casa de calle Italia al 1600, donde se secuestró un automóvil Peugeot 3008 color blanco. La misma suerte corrió Bosio, cuando la Federal fue a su casa y secuestró un automóvil Honda Fit.

La banda
Apareció primero el nombre de Requena, que todas las semanas, viajaba siempre hasta Santa Clara de Buena Vista, a encontrarse con personas que venían del Gran Rosario y eran quienes, aparentemente, le entregaban el estupefaciente a cambio de una suma en dólares.
Esta zona había sido elegida por la banda para operar porque, allí, no existe señal de telefonía celular y de GPS.
En tanto, la droga luego era vendida en San Francisco y Frontera a través de al menos 10 “kioscos”, los que ahora la Justicia busca identificar para allanarlos, aunque algunos ya fueron allanados.
Cuando empezaron a seguirles los pasos a Requena, los investigadores descubrieron que aparentemente pertenecía a una organización más grande, que incluso, podría tener conexión con integrantes de una conocida banda vinculada al narcotráfico en Rosario.
Para entender la magnitud de la cifra del “negocio”, en la actualidad la cocaína en esta zona cotiza a 6.200 dólares el kilogramo y se sospecha que Requena de cada entrega regresaba con al menos 3 kilogramos del estupefaciente que después era distribuido entre los puntos de venta y con el dinero obtenido, “la rueda volvía a girar”, comprarían dólares y luego los habrían “invertido” en más droga, y luego en más dólares, y así sucesivamente.
Fuentes: Radio 8/La Voz de San Justo

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