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El “protegido” de la Policía Federal era mayorista en venta de drogas en Esperanza

Un narco detenido en un  operativo en el norte provincial y una posterior negociación para permitirle que “trabaje” sin problemas, fue el principio del final de la brigada de policías federales santafesinos desbaratada por decisión de dos fiscales federales., Además de los cinco policías con el jefe Marcelo Lepwalts que fue sacado esposado y con su cara al descubierto, fue detenido Guillermo Kernc el narco en cuestión. A Kernc le secuestraron 200 gramos de cocaína de máxima pureza, 700 mil pesos y 1.800 dólares, además de otros elementos de valor para los pesquisas.

La punta del ovillo fue el 4 de abril pasado, cuando los Federales dependienets del Ministerio de Seguridad de la Nación, detuvieron en la calle a Kernc, quien llevaba estupefacientes y dos celulares.

Empalme
El operativo tuvo lugar en el peaje de la ruta 70 a la altura de Empalme San Carlos, en momento que el narco llevaba drogas desde Santa Fe para ubicar y vender en Esperanza.
El procedimiento fue descripto en escuchas telefónicas sobre el celular de Kernc, que ya que era investigado como dealer, con su madre y una mujer de nombre Alejandra.
En esas pinchaduras quedo probado que el narco pagó una suma de dinero para mejorar su situación tras el procedimiento. También pudo obtener la devolución por izquierda, de al menos uno de los teléfonos secuestrados, donde tenía “anotaciones de cobranzas” según las escuchas.
Es obvio que los Federales nunca le informaron al fiscal del procedimiento real y le mintieron a las autoridades del Juzgado Federal 1 de Santa Fe para lograr la libertad ambulatoria del entonces demorado. Sin embargo no terminó ahí el accionar ilegal policial: de las escuchas surge que hubo un ofrecimiento para que Kernc pueda “trabajar tranquilo” a cambio de pagar un mensualidad. Este encuentro se produjo en la costanera santafesina donde el narco recuperó uno de sus celulares y acordó la protección federal.
Los policías acordaron con Kernc una serie de encuentros y pagos, y como contraprestación comenzaron por falsear el acta de procedimiento del 4 de abril en donde sólo consta el secuestro de 81 gramos de cocaína. Pero en la conversaciones interceptadas queda claro que- por palabras de la propia banda- que a Kernc “lo agarraron con mucho”. El acta trucha fue redactada a las 19.30 del 4 de abril y firmada, por el jefe de la Delegación local de la PFA, el comisario Marcelo Lepwalts. Para los fiscales federales Gustavo Onel y Walter Rodríguez, todos formaron parte de un plan común. Falsearon el acta, sustrajeron elementos probatorios, encubrieron el delito y fueron parte de un cohecho, todo agravado por tratarse de un ilícito en el marco de la ley nacional que reprime el tráfico de drogas. De esta maniobra, además del jefe de la Delegación, participaron el Inspector Cristian Bogetti, Fernando Navarro y Michael Arbildo.
Lepwalts y su personal conocían la actividad de Kernc porque ellos mismos lo tuvieron bajo la lupa y escucharon sus teléfonos mientras fueron auxiliares de la Fiscalía Federal a cargo de Rodríguez en 2018, en la causa que investigaba a un vendedor conocido como “Lucho”, que a la postre resultó ser el propio Kernc. Es indudable que la banda de federales siempre estuvo al tanto que el dealer desarrollaba la actividad y es por eso que negociaron tras su detención, por personal de calle en abril de este año.
Pero el fiscal Walter Rodríguez olio algo feo y decidió correrlos de la investigación a Lepwalts y sus hombre a mediados del año pasado. El jefe, ofuscado por esa decisión, vociferó ante el secretario de la Fiscalía su descontento por haberles sacado “la causa más importante de drogas que estaban investigando”. En rigor el enojo de Lepwalts era porque le acababan de arrebatar su fuente de financiamiento .
El pasado 6 de mayo el fiscal Rodríguez, ya con la colaboración de la Superintendencia de Asuntos Internos de la Policía Federal, pidió una serie de medidas orientadas a interrogar a todos los policías involucrados en el hecho del 4 de abril y Kernc. Basó su petición, además, en otras investigaciones tramitadas por Onel donde quedó en claro que el mismo personal policial desarrolló tareas de protección a otros narcos locales, de mucha relevancia y poderío económico. Esta banda de federales, tenían tratos con narcos locales: dos de ellos son considerados los nuevos zares de la venta de cocaína en la ciudad tras la caída en desgracia del “Zurdo” Sergio Villarroel, Luis Paz y Vicente Pignata.
Otros de los elementos tenidos en cuenta para ordenar los allanamientos fueron los contenidos en una denuncia realizada en la Dirección General de Jefatura de la PFA que personal de la Delegación Santa Fe estaban cobrando a narcos para protegerlos y falseaban informes a las autoridades del Ministerio Público Fiscal y a los jueces.

(Página 12- Rosario)

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