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miércoles, septiembre 23, 2020
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Ranking de calidad de vida de ciudades santafesina:Esperanza quinto lugar

“Sunchales, Esperanza, Casilda, Armstrong o Cañada de Gómez son ciudades que no están en un cordón industrial pero tienen un perfil favorable, ya que la población tiene más acceso a servicios y tiene niveles educativos con buen desempeño y la habitabilidad es aceptable. Y un dato en común es que todas tienen un perfil agroindustrial. En parte, el corazón agrícola de la provincia es un sector privilegiado dentro de la provincia, y del país”. San Javier en patético estado.

 

Un ranking de calidad de vida califica a las ciudades santafesinas.
La lista, encabezada por la ciudad de Sunchales, incluye entre los diez primeros lugares a Funes, Casilda, Cañada de Gómez, Esperanza en quinto lugar delante de, Rosario, Gálvez, Rafaela, San Lorenzo y El Trébol y muy por encima de la ciudad de Santa Fe, capital de la provincia.

La mejor
Sunchales quedó posicionada como la ciudad con mejor índice de calidad de vida.

Detalles
Un investigador de la Universidad Nacional del Litoral y el Conicet elaboró un ranking de calidad de vida en las ciudades santafesinas, a partir de indicadores como nivel educativo, acceso a obra social, condiciones de la vivienda, mortalidad infantil, calles pavimentadas, acceso a cloacas, gas natural y red de agua.
La lista, encabezada por la ciudad de Sunchales, incluye entre los diez primeros lugares a Funes, Casilda, Cañada de Gómez, Esperanza, Rosario, Gálvez, Rafaela, San Lorenzo y El Trébol como se dijo.
Los datos con los que se manejó Néstor Javier Gómez (de él se trata) fueron obtenidos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas de 2010 y del Ministerio de Salud y el trabajo resultante fue publicado con el título “Urban Quality of Life in Santa Fe province (Argentina): demographic, social and territorial processes between 1991 and 2010”, en el libro “Indicators of Quality of Life in Latin America”, editado en Estados Unidos.
A partir de este trabajo, publicado en la provincia por la revista Pausa, se elaboró un ranking con 51 municipios del territorio santafesino distribuidos en tres escalafones, alto, medio y bajo, de acuerdo al nivel de vida de sus habitantes.
De las localidades del Cordón Industrial, la más cercana a San Lorenzo fue Capitán Bermúdez, en la posición 27ª, mientras que Fray Luis Beltrán quedó 28ª; Puerto San Martín 30ª y Granadero Baigorria, 32ª.
En tanto después de El Trébol le siguen la ciudad de San Carlos Centro, también como Esperanza del departamento Las Colonias, Armstrong, Arroyo Seco, Roldán, Santa Fe, Rufino, Santo Tomé, Las Parejas, Villa Constitución, San Jorge, Firmat, Sastre, Villa Cañás, Totoras, Venado Tuerto, Las Rosas, Capitán Bermúdez, Fray Luis Beltrán, Carcarañá, Puerto General San Martín, San José del Rincón, Granadero Baigorria, San Genaro, Coronda, Laguna Paiva, San Justo, Malabrigo, Avellaneda, Reconquista, Ceres, Villa Gobernador Gálvez, Pérez, Recreo, San Cristóbal, Frontera, Las Toscas, Villa Ocampo, Vera, Calchaquí, San Javier y Tostado.

Hasta 2010
Nobleza obliga, los datos muestran un estado de situación de los municipios de la provincia en el período 1991-2010.
En los últimos años, algunas ciudades se vieron beneficiadas por distintas políticas y por inyección de dinero que les permitió incrementar sustancialmente sus servicios, por lo que una lectura actual podría ofrecer algunas modificaciones. Pero esto no le quita valor al estudio que hace una radiografía comparativa del nivel y la calidad de vida de los habitantes de Santa Fe.

Comparación
En el estudio de Gómez, para medir el índice de calidad de vida (ICV) se tomaron los indicadores mencionados al comienzo del texto y a partir de éstos se elaboró un índice por ciudad, para poder comparar unas con otras.
De esta forma, se pudo elaborar un ranking, a partir de diferenciar los municipios cuya situación es favorable, más favorable, desfavorable o más desfavorable.
El trabajo analizó 51 municipios y no contempló los cuatro que fueron creados recientemente.
El índice es un promedio de cada municipio (en cada ciudad hay contrastes, hay barrios que están mejor que otros).
Además, el análisis es comparativo, y no indica necesariamente que en los municipios con números más bajos se viva mal, sino que están en peores condiciones comparados con el resto se señala en ese informe que data del año 2015.

Diferencias entre las tres regiones
En el ranking están claras las diferencias históricas entre el norte, centro y sur de la provincia.
“Hay una primera diferenciación geográfica entre los departamentos norteños (desde Garay, San Justo y San Cristóbal hacia el norte) donde predomina una calidad de vida más desfavorable. Hacia el sur de estos departamentos, vemos que en general las situaciones tienden a ser más favorables”, afirmó Gómez.
También el mapa pone de manifiesto que las ciudades del oeste tienen un promedio de calidad de vida más elevado que las del este.
“Los números han indicado que los municipios con mayor índice de calidad de vida promedio son básicamente del centro o del sur de la provincia, y en su mayoría excepto Rosario, Funes y San Lorenzo ubicadas hacia el oeste”, sostuvo el investigador.

Centro-sur, favorecido y Esperanza entre ellas
De esto se desprende que las zonas con situación más favorable son las del centro-sur hacia el oeste del territorio santafesino.
“Sunchales, Esperanza, Casilda, Armstrong o Cañada de Gómez son ciudades que no están en un cordón industrial pero tienen un perfil favorable, ya que la población tiene más acceso a servicios y tiene niveles educativos con buen desempeño y la habitabilidad es aceptable.
Y un dato en común es que todas tienen un perfil agroindustrial.
En parte, el corazón agrícola de la provincia es un sector del que se puede decir es privilegiado dentro de la provincia, y quizás dentro del país”.
Las mejor posicionadas tenían un perfil tradicionalmente agrícola, que derivó en industrial y diversificó su estructura económica.
Además, no han alcanzado una escala urbana que les implique problemáticas típicas de las grandes ciudades como basura, empobrecimiento o inseguridad.
“Esto, sin embargo, no debería conducirnos a una esquematización, ya que al interior de tales áreas se reproducen desigualdades, básicamente la detectada entre los municipios situados en cercanías del frente fluvial paranaense y los del interior”, aclara Gómez.

Sector más pobre
En contraposición, los de menor índice son todos los municipios norteños (salvo Pérez, Frontera y Recreo): San Cristóbal, Las Toscas, Villa Ocampo, Vera, Calchaquí, San Javier.
La característica común de estos lugares es la falta de infraestructura ya que al momento de realizarse el relevamiento de datos prácticamente no había redes de distribución de agua, cloacas y gas. Según Gómez, a estas falencias hay que sumarles “deudas en los aspectos socioeconómicos como las altas tasas de mortalidad infantil, los niveles educativos no tienen la performance como centro y sur, debido a su lejanía de los centros universitarios, o también son departamentos más ruralizados, entonces la ausencia de escuelas puede ser un elemento que juega en contra”.

El 74% en San Javier es pobre

Hace 27 años que la escuela San Francisco Javier N° 3.053 realiza trabajos anuales de investigaciones estadísticas en la ciudad de San Javier. Los datos recolectados son del 2019 e indicaron que el 74,18 por ciento de la población vive por debajo de la línea de la pobreza (43,71 por ciento) y la indigencia (30,41 por ciento). En total, son 339 familias.
El 52 por ciento tiene un trabajo fuera del hogar y el 11,68 por ciento es ama de casa. De quienes están empleados, el 40 por ciento es del sector público, el 23,3 por ciento es privado, el 12,5 es independiente y el 21,7 está subocupado.
La mayoría de los trabajos estatales son docencia, policía y hospital. Del empleo privado el 61 por ciento es comercio, solo un 11 en la industria arrocera, un 6 por ciento en ganadería y un 7 en talleres. Quienes están subocupados hacen changas, son ladrilleros, pescadores o albañiles. El 66 por ciento de la población no posee obra social. Cabe recordar que hace unos meses frente al contexto de pobreza y desocupación de San Javier, el sacerdote Sergio Capocetti, denunció a UNO Santa Fe que los grupos vulnerables más afectados son las mujeres.
“En San Javier está creciendo la prostitución a un ritmo importante. Antes era difícil ver chicas ofreciéndose en la ruta, ahora se las ve ahí, o en un lugar que tiene nombre de hotel pero en realidad todos miran para otro lado y se usa como un espacio donde las chicas están en la puerta y entran los varones. También hay empresas de remís que ofrecen el servicio en las cabañas y les buscan las chicas a ellos.
En una época se trabajó mucho el tema de la prostitución infantil o juvenil aquí, para tratar de zafar de esta realidad que tiene que ver con el dinero, no con el placer. Muchas veces los turistas que vienen a pescar buscan este tipo de placeres. Hubo un tiempo que se las trató de ayudar, pero tanto el gabinete que lo trabajaba como las mismas maestras que detectaban a menores en las escuelas, porque era muy sencillo notarlo, ahora tienen miedo de actuar. Más con lo que pasó con la docente Vanesa Castillo en Alto Verde, que era una de la zona de la costa.
Tienen miedo porque sus nombres aparecen en los expedientes y hay gente que les ha ido a decir “por qué dijiste esto de mi nena”.