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lunes, octubre 3, 2022
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“Todo se puede con la familia”

Detrás del éxito empresarial y laboral hay valores humanos que lo sustentan. Para Claudio Schneider, mecánico de uno de los talleres más conocidos de la ciudad, hay una sola manera de alcanzar los sueños: “Tener una familia que te sustenta y te respalda. Nada se puede sin la familia”.

 

La oscuridad todavía gobierna a la ciudad. Es invierno. Los automóviles, motos, bicicletas despiertan a la calle Soler, en el sur de la urbe esperancina.
Las sombras en las calles hacen sus primeros garabatos a expensas del sol que está saliendo. Esperanza despierta y todo el mundo retorna al trabajo. Como toda la vida.
Para Claudio Schneider es hora de abrir el taller. Lo acompaña su hijo Franco, de 21 años, que estudió en la Escuela de Educación Técnica José de San Martín, a la que la gente la identifica como “la ENET” 455. Y que actualmente cursa estudios de mecánica en una Universidad de Buenos Aires.
Carola, su otra joven hija, también es estudiante universitaria.

Ayer y los sueños
“Cuando era pibe trabajé del “Negro” Bocco medio día y Santiago Carrel me dio el reparto de 40 diarios El Litoral que yo repartía en mi bicicleta a la tardecita. Yo vivía con mis padres y más adelante me puse mi tallercito en esa casa paterna.
Medio día trabajaba en el taller y por la tarde repartía el diario. Hasta que fueron creciendo en número los clientes y dejé el reparto del diario porque el tiempo ya no me alcanzaba.
Ya mi padre me ayudaba en el taller donde trabajábamos todo el día.
Con el tiempo, el taller mejoraba y quisimos crecer. Fue entonces cuando alquilamos un local de Rubén Wohr, en el Este de la ciudad.
Fue muy importante en mi vida porque Rubén Wohr me enseñó todo y tanto yo como toda mi familia le estaremos siempre agradecidos.
Cabe hacer un punto y aparte en esta instancia. Wohr es el padre de Rubén Wohr, reconocido dirigente del Centro de Industria y Comercio de Esperanza, referente del Area Industrial de Esperanza y titular de la empresa química que se ubica en Avenida Argentina, cercana a calle América, en el mismo lugar donde antes estaba el taller Schneider.
“Posteriormente, con mucho trabajo y sacrificio fuimos comprando terrenos y desde abajo, de a poco, comenzamos a montar el taller en este lugar de calle Soler, al sur este de la ciudad”.

El hoy
El taller de Schneider hace “mecánica liviana, es decir, para automóviles y camionetas, y en nuestro caso es multimarcas.
El hecho de ser multimarcas tiene beneficios y perjuicios, como toda elección que se toma.
El tema más difícil es poder seguirle el ritmo a la tecnología y a la modernización de la mecánica que se desarrolla todos los días con cambios.
Dos cuestiones son prioritarias: estudiar constantemente porque todo cambia con mucha rapidez; e invertir constantemente en nuevas herramientas y en tecnología.
Yo en estos momentos estoy haciendo cursos, como todos los años porque o mejorás y te actualizás o el sistema te deja al borde del camino”.
Explica un detalle interesante en materia de trabajar con multimarcas y es que resulta diferente con los mecánicos del taller que trabajan con el concesionario.
Por ejemplo, quien es concesionario de Renault va a tener todo Renault, desde el equipamiento hasta la preferencia de la marca.
Nosotros, los multimarcas siempre vamos a estar un pasito atrás de ellos, porque nuestra atención es mucho más amplia y, además, no tenemos espaldas económicas para tener toda la tecnología actualizada en todas las marcas.
Eso no es privativo de que se haga un excelente trabajo” aclara.
“Lo importante es que estés actualizado, en materia de conocimiento pero también de inversión en herramientas y en tecnología. Porque si no es así, el sistema te saca del mercado y terminás arreglando FORD A, Fiat 600 o un Renault Gordini” metaforiza de manera simpática.
“Incorporar tecnología es darle futuro al taller, escaner, elevadores, tenés que invertir, sino, no trabajás” y se sabe que los costos de inversión son siempre altos” indicó.

Horas de trabajo
Sobre cuántas horas se trabaja en un taller asume que “cuando sos patrón no tenés derecho de enfermarte. Tal vez para el empleado ese tema sea más fácil, pero para el propietario, no se puede enfermar uno” dice y menciona que generalmente cumple por lo menos 10 horas de trabajo en el día.

Mujer y Franco al lado
“Mi mujer es mi mano derecha” señala con orgullo indisimulado. Se trata de Mariana Simonetto. “Ella me acompaña desde siempre. Tengo trabajando a mi lado a mi esposa, a mi hijo y éso en la vida quiere decir mucho. Porque vos ya probaste que en las buenas y en las malas vamos a estar unidos” expresa con mucha satisfacción.
Todas las mañanas a las 7 ya se encuentran trabajando. Son las seis de la tarde y los empleados se van.
Para Claudio y Franco no. Hay por lo menos cinco autos que esperan por el mecánico. “Tienen que viajar mañana por la mañana y lo necesitan” explican y se ponen a trabajar hasta que puedan darle una respuesta a sus clientes.
“Nosotros trabajamos para gente que trabaja con el rodado, el automóvil o la camioneta. Para gente cuyo rodado es su herramienta de trabajo.
Trabajamos para personas o para empresas que necesitan el vehículo, por éso no se puede fallar” señalan y se adivina la exigencia en la cual desempeñan sus labores diariamente desde hace decenas de años.
“¿Cuál es el secreto del éxito? Ser eficiente y honrado. Que el repuesto que le dijiste que cambiaste, esté en el auto. La mecánica es un acto de nobleza también con el cliente que confía plenamente y hasta a veces ciegamente en vos.
Después todo se va montando bajo esa conducta de honor en la palabra. Equivocar, te vas a equivocar. Lo importante es decirle la verdad al cliente. Ser sano, decente y toda esta conducta, fundada en un trabajo serio, eficiente, comprometido, que cumpla con la palabra que se da. Todo ello con el tiempo va dando sus frutos. Básicamente es lo que ha pasado con nuestro taller” sentencia con absoluta confianza en lo que dice.

Crecer en Argentina
Sobre la idea de crecer lo primero es mirar que estamos en Argentina.
“Muchas veces hablo con los clientes. Ellos me piden cosas que son posibles. Y en verdad se podría crecer, ofrecer nuevas cosas, servicios, pero el problema es que las leyes y la situación económica de inestabilidad permanente, no te acompañan.
En Argentina crecer se puede pero a riesgos muy altos que pueden incluso llevarte al desastre.
Siempre que vas a hacer una inversión están las leyes en tu contra. En vez de recibir aliento por parte del Estado, te tiran problemas y las leyes se ponen en tu contra.
Si vas a invertir vas a necesitar más empleados y en ese tema lo pensás más de dos veces, mil veces.
Nosotros podríamos crecer, brindar más servicios, poner más empleados, pero te agarra una realidad como la que estamos pasando, y lo vas a lamentar por el resto de tu vida”.
En ese punto preguntamos cuál es la realidad en materia de repuestos.
Nos dice que “tenés que hacer mil llamados para conseguir un repuesto, y el precio es en pesos pero a valor dólar del día. Es el peor momento que yo recuerde en esta necesidad diaria de conseguir repuestos.
Incluso en el mercado del repuesto hay de todo. Están los que te dicen que no tienen, porque no te quieren vender y los otros que hasta cierran para no vender.
Por supuesto que también están los comercios del sector que trabajan normalmente, más allá de las dificultades del momento” indica dando un pantallazo de lo que acaece en toda la Argentina.
Sobre las perspectivas en esta materia señala que “me da la impresión que ésto no tiene solución en un tiempo corto.
A mí me parece que va para largo y tendremos en ese caso que sumar mucha paciencia e ir repensando las cosas todos los días”.

Lo que se espera
“Lo que yo espero es que los políticos se dediquen al país. A mí me parece que en Argentina hacen falta políticos serios.
Muchas veces pienso, si Belgrano o San Martín pudieran estar acá, ¿qué les dirían?
Me parece que les falta amor al país, patriotismo, resolver los problemas de la gente y ser honrados. No veo que trabajen en las respuestas que necesita la Argentina y los argentinos.
Es más, a veces pienso que parece que se ensañaran en castigar a la gente que trabaja, que quiere progresar.
En Esperanza el número de talleres ha crecido enormemente con el tiempo y estoy seguro que todos quieren crecer.
Pero para ello necesitan de políticos que se pongan del lado de las empresas y de los que trabajan” manifiesta con firmeza.

Agradecido
“Hoy me siento muy orgulloso de lo logrado. Fue codo a codo con mi esposa y sumando a nuestros hijos cuando fueron creciendo. Soy un agradecido a Dios, a la vida, a todos los que me ayudaron a lograr este sueño que construimos en familia con tanto sacrificio.
Y, por supuesto, le doy las gracias a todos los clientes, a los que estuvieron siempre, a los que están y a los que se van a sumar. También a los comercios amigos y a la gente que siempre nos ha sostenido en todos los momentos” expresa finalmente con una sonrisa de enorme gratitud y satisfacción.