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lunes, octubre 3, 2022
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Un acto repugnante

Hay periodistas y medios que se levantan todas las mañana, y mientras van a su trabajo, van abriendo las bolsas de basura para ver que noticias encuentran adentro.

Si bien, es presentar una realidad sezgada, al fin, falsa de la realidad, no deja de ser un modo de dar noticias en Argentina y en el mundo entero.
Pero hay hechos que resultan absolutamente repugnantes, a la razón y a los sentimientos. Presentar a una mujer de 28 años, madre de tres hijos, casada, de una vida de tremendo sacrificio como una “porquería” de persona, es una acción que repugna. En 10 segundos la culparon de todos los males de la Argentina y con ella, a millones de argentinos que pelean a la vida todos los días, cuerpo a cuerpo.
Los periodistas de siempre, cultivadores de los tachos de basura, fomentadores del odio y la demonización de seres humanos, han basado en una estratagia de humillación pública a esta mujer.
La chica vive en una casita que levantaron con su marido, trabajador en negro de las changas eternas, ella trabaja por 20 mil pesos 9 horas por día en un comedor social. Sus tres niños están escolarizados y sanos, comen cuatro veces al día y tienen lo imprescindible para vivir.
La joven, en una excelente nota de la periodista de TV cuenta que a los 9 años se murieron sus padres, luego su abuela, y se crió en un hogar del Estado desde esa edad. Desde muy chiquita tuvo que mantenerse y nunca tuvo un trabajo en blanco, a pesar que lo desea y lo busca, pero no tiene estudios suficientes. Ella quiere jubilarse con su trabajo. Critica al gobierno nacional porque faltan fuentes de trabajo y regala dinero que se consume y tampoco alcanza para tener una mejor vida pero agradece que al menos, con las ollas populares “comemos”.
Pero un periodista puso10 segundos de la nota donde dice que “es injusto- que el Estado- que nos quieran hacer trabajar”. Y le sacaron la parte donde dice “9 horas por día por 20 mil pesos al mes y en negro” más los otros 10 minutos de nota.
Tres periodistas gurúes de la tv se prestaron de manera ferviente a repetir el engaño y extendieron el odio hacia estas mujeres, a millones de argentinos en las redes sociales.

La propia periodista que hizo la nota original mostró su dolor luego frente a las cámaras, porque ella también fue utilizada en su persona e imagen.
“Tuve una reunión con mis hijos, con mi esposo, con mi familia. Les expliqué que nunca yo hice esa nota como salió al aire, que admiro a esas personas que son capaces de surgir desde las cenizas” y en verdad eso se notó en el reportaje original donde la periodista abraza a la entrevistada emocionada por la historia narrada ante las cámaras y la bendice agradeciendo su predisposición.
Esta realidad muestra como se puede cambiar una vida virtuosa en una nota de odio cruel hacia personas inocentes. Como se siembra la perversión en los medios porteños hacia todo el país.

Esta manía de demonizar a los más débiles, queriendo hacer creer que los pobres de cualquier país del mundo son los culpables de la pobreza. Una afirmación tan absurda como creer que la policía es responsable de la inseguridad.

Daniel Frank