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Es hora de aprender: Hay que defender y salvar a las Pymes

En todas las crisis lo primero que han salvado los gobernantes es  a los bancos y a las corporaciones. Finalmente hay que aprender, y ahora, salvara  las pymes.Las firmas más importantes en volumen de negocios de la Argentina recibieron el perdón. Era el peor tiempo de la Argentina. Era de sangre y plomo, además de miseria económica y humana, con una profunda grieta que incluía la violencia y la muerte, con un país quebrado.

Un extenso listado de empresas traspasaron sus pasivos hacia las arcas del Estado entre 1979 y 1983. La disposición, benefició a corporaciones y grupos económicos que, hasta hoy, y pese a la intervención de la justicia, nunca fueron llamados para dar explicaciones en los Tribunales.
“Según consta en la causa que investigó esta espuria maniobra, entre las firmas nacionales más importantes se encuentran la mencionada Sevel, que a fines de 1983 adeudaba 124 millones de dólares; Acindar, del ex ministro de Economía Alfredo Martínez de Hoz, con 649 millones; Compañía Naviera, de la familia Pérez Companc, con 211 millones; y Loma Negra, de los Fortabat, con 62 millones. También hay corporaciones multinacionales como Techint, IBM, Ford y Fiat. Y, por supuesto, el listado incluye al sector financiero: Banco Río, Francés, Citibank y Supervielle, entre otros” señalaba la Revista Norte por entonces.
Algunas de las empresas favorecidas estaban vinculadas a la Fundación Mediterránea, un think tank liberal nacido al calor del menemismo, que tuvo como líder a Domingo Cavallo, el orquestador de la estatización de la deuda externa. Allí aparecen Astra, Alto Paraná SA, Banco Galicia, Grupo SADE e Industrias Metalúrgicas Pescarmona, entre otras.
Fueron 23 mil millones de dólares, más de la mitad de la deuda externa de esos años, que alcanzaba los 45.100 millones de dólares.
Fue 23 mil millones de dólares lo que se calculó en 1983, lo que pagaron todos los argentinos como Estado Nacional, sacados de la profunda miseria de entonces de todos y cada uno de los argentinos, que se terminó de pagar hace algo más de 10 años.

Principales beneficiados
Cogasco SA 1.348.000.000. Autopistas Urbanas SA 951.000.000. Celulosa Argentina SA 836.000.000. Acindar SA 649.000.000 y Banco Río 520.000.000.
Se suman Alto Paraná SA 425.000.000, Banco de Italia 388.000.000, Banco de Galicia 293.000.000, Bridas SA 238.000.000 y Alpargatas SA 228.000.000.
Además el CitiBank 213.000.000, Cía. Naviera Perez Companc 211.000.000, Dalmine Siderca 186.000.000, Banco Francés 184.000.000 y Papel De Tucumán 176.000.000.
Además de Juan Minetti SA 173.000.000, Banco Mercantil 167.000.000, Aluar SA 163.000.000, Banco Ganadero 157.000.000
Celulosa Puerto Piray 156.000.000 y Banco Crédito Argentino 153.000.000 millones de dólares.
También Banco Comercial del Norte 137.000.000, Banco de Londres 135.000.000, Banco Tornquist 134.000.000 y Banco Español 134.000.000.
En la lista están asimismo, Sade 125.000.000, Sevel 124.000.000, Banco de Quilmes 123.000.000, Parques Interama 119.000.000, y Cía. de Perforaciones Río Colorado 119.000.000
Los demás son Swift Armour 115.000.000, IBM 109.000.000, Banco Sudameris 107.000.000, First National Bank Of Boston 103.000.000, Astra A Evangelista SA 103.000.000, Mercedes Benz 92.000.000, Banco de Crédito Rural 92.000.000, Deutsche Bank 90.000.000, Industrias Metalúrgicas Pescarmona 89.000.000 y Banco Roberts 89.000.000.
Banco General de Negocios 87.000.000, Alianza Naviera Argentina 82.000.000, Propulsora Siderúrgica 81.000.000, Ford 80.000.000 y Astilleros Alianza SA de Construc. 80.000.000.
Hay más y son Masuh SA 80.000.000, Continental Illinois National Bank 76.000.000, Banco Shaw 73.000.000, Pirelli 70.000.000 y Deere and Company 69.000.000.
También Cemento Noa 67.000.000, Banco Supervielle 65.000.000, Alimentaria San Luis 65.000.000, Loma Negra 62 .000.000 y Selva Oil Incorporated 61.000.000
La lista se completa con Macrosa 61.000.000, Sideco Argentina 61.000.000, Chase Manhattan Bank 61.000.000, Bank Of América 59.000.000, Astra Cía. Argentina de Petróleo 59.000.000, Deminex Argentina 57.000.000, Industrias Pirelli 56.000.000, Esso 55 La Penice S A 53.000.000 y Manufactures Hanover Trust 53.000.000
Finalmente Petroquímica Comodoro Rivadavia 52.000.000, Cia General Fabril Financiera 52.000.000, Panedile Argentina 51.000.000, Fiat 51.000.000, Banco Pcia. de Buenos Aires 50.000.000 Otros 11.116.000.000
TOTAL: 23.000.000.000 millones de dólares.

Hay que salvar las pymes
Las pymes son el antídoto principal contra la pobreza, el medicamento indispensable contra la pobreza. En cualquier país del mundo y más en la Argentina.
Castigadas por la caída del consumo, los tremendos e irracionales tarifazos, y un aumento brutal en los costos dolarizados, las pymes sintieron en carne propia la ruptura en la cadena de pagos y debieron salir a endeudarse hasta para poder pagar los sueldos y aguinaldos en estos dos últimos años.
En rigor, según un relevamiento realizado entre las pymes industriales el 52% tuvo que endeudarse en el primer semestre, y de ese número el 60% destinó esos fondos para pagar gastos corrientes, dice un relevamiento entre 65 empresas del GBA realizado durante el segundo trimestre de 2018.
Hoy esos créditos son imposibles porque muchas ya han quebrado y otras no tienen posibilidades de pagarlos y los bancos no son conventos. Sumado a la información de cámaras empresariales, fundaciones y organismos nacionales, enumera los principales problemas del sector. En primer lugar sobresalió la caída del consumo, que concentró el 25,1% de las preocupaciones, seguida por el aumento tarifario, con el 13,9%, el mayor costo de los insumos (9,1%) y la apertura de importaciones (8,7%).
Los gastos corrientes incluye sueldos, materias primas, servicios y demás. Es decir, tomaron créditos como aquél que compra el alimento en un supermercado con la tarjeta porque se quedó, sin trabajo.
Las pymes representan el 70 por ciento del trabajo. Argentina pierden 50 empresas pymes por mes. Es una sangría brutalizadora. Un cuerpo económico y productivo que se desangra.
Es urgente tomar medidas extraordinarias para detener esta realidad, además de inyectarle dinero al mercado comercial y laboral.
Y sería ridículo ofrecerle créditos a los empresarios del sector. Hay que salvarlos con un perdón. Si se hizo con las multinacionales y los bancos en el oscuro proceso económico de 1976 hasta 1983, como no hacerlo con una red productiva y laboral vital.
Ya se produjeron en Argentina 200 mil despidos en blanco. Si se multiplica por cuatro, tal como dicen los economistas de acuerdo al cálculo, son 800 mil empleos en negro que se cayeron. Es decir que en cuatro años es un millón menos de gente que trabajaba y ahora hay que alimentar, sanar, darle educación y vestirlos, y a sus familias. Eso significa un crecimiento muy importante de los gastos del Estado.
Cuando se es pobre los presupuestos más altos van a salud y alimentos. Como en cualquier hogar, incluidos los de Esperanza.
La gente deja de pagar impuestos, obras públicas, suprime gastos, para comer, vestirse y sanarse. Si los gobiernos no toman medidas, lo único que hacen es dañar en peor manera al cuerpo social. En tiempos del gobierno de Raúl Alfonsín, Argentina tenía un presupuesto en Salud superior tres veces al de Francia. Y los argentinos, por cierto, no estaban mejor atendidos que los franceses.
Para salir de la crisis es hora de actuar por los que trabajan y generan trabajo. Porque como decían los abuelos inmigrantes, sólo trabajando se sale de la pobreza. Y de las dos cosas ellos supieron y fueron sabios.

Durante las desgraciadas experiencias anteriores, los gobernantes han salvado la plata. Es la hora histórica de salvar al trabajo, que es la única puerta real de salida.

Daniel Frank

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