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La niña del Milagro y el remisero scout

La eficaz intervención de una remisero junto con agentes públicos municipales y provinciales, permitieron proteger la vida de una niña en nuestra ciudad. Los hechos se sucedieron en la tarde de ayer.

Una mujer de nombre Sol Ibarra cuenta que “soy mamá de Luján. La niña que sufrió un ataque de convulsiones en el automóvil remise del señor Ceferino Gómez” que trabaja en la empresa de remises del número 420350, con sede frente a a Terminal de Omnibús.

“Nunca voy a dejar de estarle agradecida por haberle salvado la vida a mi niña.

Al igual que a los policías, por abrirle el camino para que pueda el remise transitar seguro” por las calles de la ciudad camino al Hospital.

Precisamente esta vecina, que mora en el sector rural al oeste de la planta urbana agradece al personal “del hospital, Samco Esperanza, no alcanzan las palabras para decirles ¡ gracias! ¡ Infinitas gracias!”.

Ceferino Gómez trabaja en Remises Esperanza y fue entrevistado por El Colono del Oeste. Contó que en la tarde de ayer lo enviaron a una vivienda en zona rural oeste. Allí subieron una mamá con tres nenas. La niña de 8 años tenía fiebre y comenzó a convulsionar en medio del viaje.

Como El chofer del 420350 sabe de primeros auxilios, le dio las órdenes necesarias a la mamá para poder mantenerla con vida mientras pidió ayuda a un policía municipal, de nombre Fernando Senn, quien abrió paso en la urbe esperancina poniéndose al frente del rodado y se sumaron para darles una mano los policías del Comando Radioeléctrico de Esperanza, Ezquiel Lutte, Raúl Húbeli y Marianela Vega, mientras daban cuenta a la guardia del Hospital donde los profesionales médicos y enfermeras, lograron estabilizar a la niña y trasladarla al Hospital de Niños de Santa Fe mediante una ambulancia y personal acorde a la emergencia.

Entrevista

“Nací en San Justo, Santa Fe, pero crecía en Margarita, en el norte provincial. En Jesús María, Córdoba donde viví, aprendí cuando era Scout, los primeros auxilios. En San Joaquín, me casé, al tiempo me divorcié y vivo en Esperanza desde hace unos 9 años.

Eran las 18,30 de ayer miércoles cuando la familia me llamó, porque son clientes que conozco desde que las nenas eran chiquitas. Es una familia tambera que vive en zona rural oeste. Subieron al remise la mamá y las tres nenitas, entre ellas, Milagros Luján, la nena de 8 años.

Cuando transitábamos por calle Moreno al 600 la nena comenzó a convulsionar. Entonces me acordé de lo que había aprendido como Scout. Miraba de reojo y le daba las órdenes a la mamá, sobre todo cuidar que respire y el tema de la lengua.

Aceleré, con la bocina y las luces. La gente respondió muy bien. Hasta que en una esquina, un inspector de apellido Senn nos vio. Se puso a la par y me preguntó dónde iba. Al hospital le dije. Y se puso al frente, cuidándonos.

Ibamos muy rápido. En un momento se nos pegó una camioneta del Comando Radioeléctrico. Brevemente el policía municipal le dijo a quien manejaba lo que pasaba. Uno nos protegía por el frente y el otro detrás. Fue un milagro que estuvieran allí en ese preciso momento, porque la Moreno a esa hora es tremenda.

Se ve que el inspector Senn habló con el Hospital. La nena había mordido a la madre en la mano, en dos partes, de manera importante, porque evitaba que se tragase la lengua o se la cortara al morder convulsionando.

En la puerta de Emergencias nos esperaba una médica. La alcé en mis brazos a Milagros. Estaba con el cuerpo con el peso casi muerto. La puse en la capilla, la llevaron adentro. Y yo me arrodillé a llorar. Y agradecerle a Dios que me había mantenido lúcido. Ahí recién me quebré. Me quedé esperando. Los médicos la estabilizaron y la llevaron en ambulancia a Santa Fe.

Al mediodía de hoy la fui a buscar. Estaba tan feliz de verla otra vez sonreir, caminar. Yo conozco a esta familia desde hace años, y a Milagros desde muy chiquita, eso me pegó más.

Ya está en la casa con su familia. El lunes la van a llevar al Hospital para hacerle unos análisis más profundos, para saber qué pasó y las razones de este momento”.

Una historia conmovedora de un hombre que un día fue Scout en Jesús María, Córdoba. Eso le salvó la vida a una niña, en la tarde de ayer en Esperanza.

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