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Padre Axel sobre el desempleo: “Cada vez la gente siente más hambre”

Así lo evaluó el eclesiástico por la crisis económica que se vive en el país y repercute en los barrios de Santa Fe. Según el Indec, en el Gran Santa Fe hay 5 mil nuevos desempleados.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundió este miércoles los indicadores laborales del primer trimestre de 2019. Para el organismo, el aglomerado Santa Fe tiene una tasa de desocupación del 5,5 por ciento. Eso representa un incremento del 2,5%, ya que en el último trimestre del año pasado había sido del 3%.

Ante este panorama, el padre Axel Arguinchona opinó a UNO Santa Fe:  “Nosotros lo vivimos todos los días más allá de lo que pueda salir en los números de un escritorio. Hace ya mucho tiempo que en nuestros barrios se siente de una manera muy especial porque por cada empleo formal que se pierde se terminan también tres empleos informales. Hay muchísima gente con las changas. Pensemos que hay personas que hacen trabajos de pintura, limpieza, arreglos. Y en la clase media están sintiendo mucho esta situación y están buscando menos gente para trabajar. Entonces, eso en nuestros barrios se siente muchísimo”.

Al mismo tiempo, evaluó: “El barómetro que tenemos que es muy claro en nuestras escuelas y en las copas de leche. Cada vez la gente siente más hambre. En nuestras Cáritas van a buscar lo elemental, no es que van a buscar dinero, sino leche, harina arroz, fideos. Nos encontramos con una persona que necesitaba un medicamento que sale mil pesos y fue a los hospitales que no lo tenían, y por suerte salimos al cruce y lo pudimos conseguir. Se nota muchísimo y lo que preocupa también es la franja de los jóvenes. En nuestros barrios se hace difícil que terminen la escuela secundaria entonces se hace muy difícil que ingresen al mercado laboral”.

Por otra parte, exigió a los gobernantes: “Tratamos de hacer cursos de seis meses o un año para oficios, pero no soluciona el inconveniente. Acá lo que se necesitan son políticas de Estado esté quien esté frente a la conducción de un gobierno. En la Argentina la pobreza estructural cada vez aumenta más, entonces nos preocupa porque queda siempre en promesas pero nunca se llega a la cuestión medular que es lograr inversiones, trabajo digno. Esto evidentemente tiene que venir desde arriba. Nosotros desde abajo, desde la calle, podemos poner parches pero no resolver el problema de fondo que es la falta de trabajo. No puede ser que no haya una política económica que no esté trabajando por los más desfavorecidos”.

Y describió: “La mirada triste del padre de familia que se le terminó la changa. Los pobres tienen una capacidad de salir adelante que realmente es increíble. Dios los protege y les da una fuerza especial porque no tener el pan cada día es durísimo. Lo que si, a mi siempre llena de gran optimista ver como la siguen remando en el caso de los padres de familia. pero en el caso de los jóvenes comienzan a vivir el hoy y cuando eso pasa se queda sin sueños, sin proyectos. Se vuelve difícil para los jóvenes comenzar una familia, tener techo propio, es muy duro. Desde la iglesia tratamos de trabajar en red en el barrio San Agustín salimos al cruce para que no se pierda la esperanza. Podemos contener las cosas durante un tiempo pero no podemos lograr lo verdaderamente importante que es el trabajo para que haya la comida, el techo para vivir“.

“Que el Estado recuerde que los barrios pobres se van a acostumbrar a no tener cloacas, le falte el asfalto o la luz. Esta semana que llovió tanto las calles quedaron… Hay gente en San Agustín que tiene que caminar 20 cuadras para tomar el colectivo, ¿cómo hacen? Complicadísimo. Estamos en la punta noroeste, estamos lejos de todo, de los hospitales, de las avenidas, de todo. Cuando el Estado si se acerca cada tanto a hacer algún trabajo es impresionante la gente que van a intentar a hablar con ellos porque no es frecuente. La presencia tiene que ser permanente, no esporádica“, agregó.

Finalmente, apuntó sobre el clima de este año electoral: “Hace más de 30 años que trabajo en los barrios, y siempre en épocas de elecciones se acercan, prometen. Se me ocurre que con lo que estamos viviendo estas elecciones no van a pasar desapercibidas para la gente. Ahora se le va a empezar a exigir mucho más a quienes resulten electos. El trabajo en red, por ejemplo, va a ser posible que le recordemos a los elegidos las promesas que hicieron”.

Fuente: Uno Santa Fe

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