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El colegio de las Hermanas del Huerto no para de crecer

El Colegio Nuestra Señora del Huerto crece. Sus aulas están siendo utilizadas hasta el último centímetro. Y eso sucede cuando la comunidad está feliz por la educación que reciben sus hijos y ello corre de boca en boca.

Siete divisiones del Jardín de Infantes, por ejemplo, que ha comenzado una inversión millonaria para dejar a nuevo el sector. Una decisión que en los tiempos que corren en materia económica, no debió ser fácil de tomar.
La voluntad de la comunidad educativa es ser mejor, para dar aún más educación de calidad.
El nivel primario tiene decenas de alumnos en lista de espera. Las Hermanas y los directivos hacen todo el esfuerzo por darle respuesta a los pedidos de las familias que quieren que sus hijos e hijas estudien en el Colegio del Huerto, pero hay límites edilicios y estructurales.
“La demanda es muy importante, pero con la buena voluntad no alcanza. Se hace todo lo que se puede, pero lamentablemente tenemos un límite de ingreso. El Colegio está haciendo inversiones muy importante y además la comunidad ayuda mucho. Por ejemplo, hicimos una cena y la ganancia fue de 40 mil pesos, pero el dinero se va en un suspiro” cuentan a El Colono del Oeste mientras recorremos las instalaciones de este centro educativo cristiano y católico que es parte de la gran y rica historia de la educación en Esperanza.
Las puertas están todas cerradas, seguro por el frío. En la jornada de ayer la temperatura era gélida en la ciudad como en la región al igual que la de hoy . No. No es esa la razón de por qué todas las puertas y ventanas están cerradas. Las palomas. “En el gimnasio pusimos aireadores con un costo de dinero muy importante, porque era insoportable el hedor y el aire se hacía irrespirable para los chicos y los docentes” explican, mientras el patio contiguo permanece desierto, sin niño alguno, y las palomas vuelan de un lado a otro en cantidad importante tomando el espacio por asalto. Mientras, con escaleras, personal del colegio debe subirse a cualquier sitio en altura para quitar los nidos. Salvo uno, que tiene pichones. “Sin dudas que mantener este edificio tan grande, la capilla, cuesta mucho dinero. Por eso tenemos que agradecerle a todos los que trabajan y colaboran, especialmente a los alumnos y a sus familias, así como a la comunidad en general.
Hoy recibimos la grata visita del Vicegobernador Carlos Fascendini acompañado por el doctor Rodrigo Müller, quienes han hecho también su colaboración, con la entrega de pizarrones y demás elementos escolares.
Todo es bienvenido y lo agradecemos, porque todo lo que se recibe es volcado a la educación de nuestros niños y adolescentes”.
En la parte superior edilicia, mientras tanto, el nivel secundario también muestra su presencia. Cientos de alumnos se educan.

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