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A machetazos defienden sus plantas de Marihuana en Esperanza

De noche, en las primeras horas del amanecer, en las sombras, van al asalto. El tesoro escondido en los barrios de Esperanza, son las plantas de Marihuana.
La crisis económica tiene sus efectos en los bolsillos de los adictos. El porro subió mucho. Y no hay bolsillo que aguante. La Cocaína peor y las demás drogas son un cáncer para las economías de los “fumancheros”.

El precio del “faso” está imposible, los 25 cuestan 1.500 pesos y medio frasco de cogollo, parte desde 1.500 pesos, en estos días en los lugares de venta en la ciudad.
Y no pocos adictos esperancinos consiguieron salir de la mala comprando semillas y haciendo sus plantitas, son parte ya del mercado en la ciudad. Como en tantas otras partes de la provincia y de la Argentina. Si hay miseria, que no se note.
Cabe consignar en este sentido, que está tan dura la calle, que practicamente ya no hay delibery. A pesar que ganan sumas de muchos miles de pesos, ya no quieren hacerlo porque son asaltados en la calle o en sus casas, por los adictos, con sus consiguientes consecuencias físicas y económ icas.
Eso ha llevado a que los revendedores tengan que poner comercios para encubrir la actividad, y generalmente son despensas o kioscos donde lo que menos se vende es fideos o leche.
Ya lo señalamos que en una reciente y brutal situación de calle, un sujeto habría atacado con un machete a un pibe adicto, que le habría robado, acompañado por su novia adolescente, en el Barrio Sur, una planta de Marihuana.
Los sangrientos hechos ya fueron dados a conocer por El Colono del Oeste, pero nada se sabe de forma oficial.
En la zona sur de la ciudad, una vecina se quejaba ante cronistas de este medio, porque un pide adicto del barrio, salta tapiales y se mete en una casa para poder robarle una planta de Marihuana a otro adicto que las cuida “como a la niña de sus ojos”.
Cuentan los vecinos que un joven que cultiva su planta de Marihuana Sativa duerme con la planta a la vista y la escopeta en la cabecera de la cama, desde que sufrió el robo de los “cogollos” mientras dormía.
Hay que entender que existen en la zona dos tipos de plantas. Una de ellas es la Sativa, cuyos “cogollos” una vez secados detrás de las heladeras o con el secador de pelo, son los que “más pegan” dicen los que saben de consumo. La otra planta tiene mala prensa en el ambiente del consumo.
Las plantas de Marihuana necesitan abonos especiales, roceadores y otros cuidados.
E incluso hay quienes dicen que en zonas periféricas a la ciudad, existen sambrados de plantas, ocultas entre pastizales o en montes inundables o poco visitados por la gente de la caza.
Si bien estos son testimonios confiables logrados por cronistas de este diario, recientemente los colegas del noticiero de Play Televisión de Esperanza lograron una perlita periodística que certifica lo que se viene informado desde este medio y ayuda a entender la situación actual.
“Armados con un machete, atraviesan patios para robar marihuana” titulan los colegas de Infoteve.
Un vecino de barrio La Orilla- en realidad todavía el lugar es Barrio Norte, casa sobre esquina- denuncia que un grupo de jóvenes saltan de patio en patio para llegar a una plantación de marihuana.
Este vecino solicitó la presencia de Play Televisión para dar a conocer una insólita- e inédita- y grave situación que le toca vivir en su propia casa.
Según relató, un grupo de jóvenes salta el tapial de su vivienda y atraviesa su patio dos o tres veces por semana para robar plantas de Marihuana que se encuentran en una casa lindera.
Dijo que ya realizó dos denuncias y que todo está registrado por las cámaras de seguridad, aunque no se ven las caras de los jóvenes. Teme por su seguridad y la de su familia.
“Pasan los dos tapiales míos y saltan. Se ven desde la calle, no sé quién tiene que hacer algo por eso. Tengo un perrito y me lo van a matar”, lamentó el vecino.
“Se llevan manojos enteros; ya hice dos denuncias en la jefatura de la Unidad Regional XI.
El fiscal- se refiere al doctor Alejandro Benítez- me explicó que es violación de domicilio. Esto ya no va más.
Anoche, alrededor de las 2 de la mañana paran con la moto acá para meterse. Prendí la luz y se fueron, pero al rato volvieron. Yo no puedo gastar 6.000 pesos- de consumo en energía eléctrica- para proteger mi casa”, señaló el hombre preocupado.
Luego, contó que “en la semana pasan dos o tres veces. Una vez encontré a tres personas adentro y uno tenía un machete, quedó registrado en las cámaras. Ellos están decididos a pegarle a alguien”.
“Yo no le hago mal a nadie, lo único que hago es trabajar. Llamé al cable porque esto no va más, va a pasar algo raro y esto ya no puede ser”, indicó finalmente el vecino que está muy asustado, y razones tiene de sobra. No el el único que tiene miedo en los diferentes barrios de la ciudad.

Cultivo la Marihuana “en Julio como en Enero”

La nueva norma dice que la conducta para uso personal con escasa cantidad no será punible si la tenencia no hubiere trascendido el ámbito de la privacidad.
Es decir que la tenencia para consumo personal en baja cantidad estará contemplada con un castigo de un mes a dos años de prisión, excepto que sea dentro del marco privado. Lo mismo corre para el autocultivo de marihuana y la tenencia de semillas.
La discusión se da cuando haya que definir cuánto es “escasa” cantidad y cuáles son los límites de la privacidad.
Fuentes judiciales explicaron que la decisión correrá por cuenta del juez o del fiscal que tenga la causa.
“No se puede establecer en la norma cuánto es escasa cantidad porque eso depende de muchas circunstancias y deberá valorarlas el juez”, detallaron al sitio Infobae de Buenos Aires.
Al vez que se despenaliza el consumo personal en escasa cantidad, el nuevo Código incorpora los delitos de narcotráfico y estupefacientes y evalúa aumentar las escalas de los tipos penales actualmente previstos en la ley especial.
Este incremento cuantitativo se encontraría diferenciado según la gravedad de la conducta como delito federal. Se parte de la actual escala penal (de 4 a 15 años de prisión) para quienes siembren, cultiven o guarden plantas o semillas aptas para la producción de estupefacientes y se aumenta la escala penal de 5 a 20 años de prisión para los eslabones más peligrosos de la cadena del narcotráfico: la fabricación, producción y la comercialización de estupefacientes.

                                                                                             Daniel Frank

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